Miedo, podemos definirlo como una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario, pero también es verdad que la mayoría de las veces es imaginario.
Tenemos un don, que se apodera de nosotros, & es que dejamos que el miedo nos invada y poco a poco vaya haciéndose con nosotros, no me preguntes cómo ni por qué, por que probablemente no sepa contestarte ya que TODOS, pequeños, grandes o medianos tenemos algo que nos acojona.
A lo mejor nos asusta la más mínima de las arañas, pero seriamos capaces de tiranos desde un rascacielos, así somos la raza humana un tanto "extraña", pero también única.
La sensación es bastante fuerte, es una especie de vertigillo que hace que nos tiemblen todas y cada una de nuestras extremidades, como cuando estás en la montaña rusa y queda un segundo para caer a 180 km/h por una cuesta en la que nos ves el fin, una sensación que nos trasmite inseguridad y todo tipo de términos derivados.
Que sí, que probablemente sea muuuuy difícil enfrentarnos a ellos, pero también debo decirte que no podemos dejar de vivir por el miedo, se puede tener miedo en la vida, pero no puedes vivir con miedo, no dejes que pase eso, por que eso ya es otra categoría.
Se pasa fatal, lo sé, y seguramente es algo con lo que tenemos que aprender a convivir, por eso mismo hazte a él, y que el no se haga de ti.
Esto es como la temporada que pasamos todos, en la que nos da por pensar que tarde o temprano acabermos no sé donde, y nos empieza a subir una especia de angustia que no nos deja parar quietos y nos da por pensar que es así, que nada ni nadie podrá desviar ese miedo, el de morir, & en esa décima de segundo sabes que el tiempo vuela, que cada segundo es pasado y que contra más tardes más lo desperdicias, entonces aprendes que con el miedo no se vive, que se asume y se pasa, con todo en esta puta vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario